17 - Un carácter que crece - 1 Pedro 2.1-3

El carácter cristiano: siendo transformados a Su imagen

Javier Jara Bao

En el área de la salud, una de las mas grandes preocupaciones es el crecimiento y la subida de peso de los recién nacidos. Controles periódicos buscan medir el perímetro de la cabeza, la talla y también el peso. Cualquier alteración o enlentecimiento del proceso prende las alertas del equipo.  No subir de peso es un factor importantísimo para el desarrollo normal del bebé.

Hace un tiempo leía sobre el crecimiento de las plantas. Y la información comentaba que en inviernos (aun más si es muy frío y con heladas) las plantas dejan de crecen o lo hacen muy pero muy lento. Lo importante para ellas es mantenerse vivas más que crecer, por eso sus fuerzas se destinan a mantener sus ciclos vitales dejando el crecimiento y la floración para otro momento. Si se estaba en época de crecimiento existían varios factores que podían anular o enlentecer el crecimiento. 

¿Estaremos siendo bebes que necesitan un atención más especial para crecer? ¿Seremos cristianos de invierno?

Si bien cada parte del carácter es importante, la característica de hoy es algo común a cada uno de los elementos. Esto es el crecimiento. 

¿Qué entendemos por crecimiento?

RAE: Crecer: Ir en aumento o adquirir aumento (Aumento = Acrecentamiento o extensión de algo)

NDBC: Crecimiento: Multiplicación, aumento. Esta palabra se ocupa refiriéndose a la reproducción y germinación natural del ganado y de las productos agrícolas, pero siempre bajo la dirección de Dios (Levítico 26.4).

La producción de fruto (con su respectiva floración) se entiende como muestra o ilustración de crecimiento y de salud espiritual. Todo lo que no crece o lleva fruto es desechado (Juan 15.2; Mateo 7.19-20). De esto desprendemos que el crecimiento es un elemento de suma importancia, incluso podríamos decir que es vital! en la vida del creyente. 

“Ser un cristiano es mas que una conversión instantánea. Es un proceso diario donde uno crece para ser más y más como Cristo”- Charles Spurgeon

¿Debemos desear crecer? ¿Es nuestra responsabilidad? (1 Pedro 2.1-3) 

  • La vida del creyente comienza con desechar (quitar)
  • Si no se quita, no crece
  • Todo lo que no es digno de Dios debe ser quitado de la vida del creyente 
  • El desechar abre la puerta para desear (un mandato de Dios)
  • No es solo un deseo, es un anhelo fuerte y persistente (apetito intenso y un deleite exquisito)
  • El único medio para el crecimiento es la leche (Palabra)
  • La dieta única del creyente es la Palabra de Dios
  • Todo creyente a probado la bondad de Dios

¿De que trata crecer para salvación?

El resultado final de consumir la palabra es el crecimiento. En la medida que crecemos sale la inmadurez que nos hace ser tambaleantes ante el viento (Efesios 4.13-14) 

Salvación en este pasaje se refiere no a la redención (que una vez nacido de nuevo esta segura), si no al proceso de santificación. El limpiarse de la vida de pecado (Salmo 119.9, 11) y crecer en santidad (Efesios 2.21).

¿En que aspectos debo crecer?

La biblia nos muestra que al menos nosotros debemos de crecer en:

  • FE  (Lucas 17.5; 2 Corintios 10.15)
  • AMOR (1 Tesalonicenses 3.12; 4.10) 
  • CONOCIMIENTO (Colosenses 1.10)
  • NO CRECER EN IMPIEDAD (2 Timoteo 2.16) 

Todo esto es posible solo por medio de las escrituras. Ellas contienen todo lo que necesitamos para la vida y la piedad (2 Pedro 1.3) y es la herramienta exclusiva para perfeccionarnos (2 Timoteo 3.16-17) 

La Palabra es el único instrumento capaz de llevar al creyente a una vida de santificación real. - Samuel Pérez Millos

Queridos hermanos, muchas preguntas aplicativas o reflexivas podemos hacernos

  • ¿Cuánto estoy creciendo?
  • ¿He crecido desde el día que nací de nuevo?
  • ¿Cuánto estoy deseando la Palabra?
  • ¿Estoy esperando crecer para desear la Palabra?
  • ¿Cómo esta mi vida de santidad en comparación a un tiempo atrás?
  • ¿Cuántas excusas has levantado para justificar tu ausencia o lentitud de crecimiento?

Debemos de evaluarnos, no solo a la luz de esta enseñanza, si no de todos los elementos del carácter y ver cuanto hemos crecido desde la primera enseñanza.

Esforcémonos, avivemos el deseo por Dios (y su Palabra) y crezcamos en perfección delante de los ojos de Dios.





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